Si nos fijamos en el tema de la inteligencia artificial, podemos hacer dos observaciones en este momento. Si la IA simplemente lleva a cabo los pasos que le fueron dados por los humanos, entonces vemos resultados impresionantes. Un ejemplo es la IA de Clearview, que puede reconocer (casi) cualquier cara en segundos. Por otro lado, si miramos a los robots que se supone que se enseñan a sí mismos cosas esenciales (como cómo caminar), los resultados son bastante aleccionadores y la asistencia humana es necesaria una y otra vez.

Esto está cambiando ahora con un sistema desarrollado por el equipo de investigación de Google. Hasta ahora, los robots ya podían moverse por sí mismos, pero si se caían o salían del área predefinida, la máquina estaba a menudo al final de su cuerda. Una razón para esto es que antes de una operación de campo, el robot y su entorno son modelados y entrenados en la computadora. Si el entorno real del robot físico difiere enormemente del entorno simulado previamente, la IA está sobrecargada y deambula impotente.

El robot de Google aprende a caminar sin ayuda humana El robot de Google aprende a caminar sin ayuda humanaBoston Dynamics también ha estado investigando robots inteligentes durante mucho tiempo.

Sin embargo, con el nuevo sistema, que se basa principalmente en los algoritmos existentes, la IA puede ahora aprender a caminar en diferentes entornos de forma independiente. La Revisión de Tecnología del MIT informa que el robot es capaz de navegar por sí mismo hacia adelante, hacia atrás, hacia la izquierda o hacia la derecha. Los investigadores simplemente se saltaron la simulación y entrenaron la máquina directamente en el laboratorio. Además de los caminos rectos, la IA puede ahora dominar independientemente las inclinaciones, los pasos y los obstáculos.

Pero aún así no tenemos que preocuparnos por una revolución de los robots. Jie Tan, que acompañó el estudio, habla del hecho de que incluso con este enfoque, todavía tenemos que ayudar a la IA cientos de veces. Por lo tanto, se marcó un área fija con varios obstáculos y se enseñó al robot a dar la vuelta cuando se alcanzaban los límites. Levantarse después de una caída también estaba programado de antemano.

En público no veremos las máquinas por el momento. Por el momento todavía hay un sistema de captura de movimiento colgando sobre el área de pruebas para localizar el robot. En la vida real, eso no sería posible sin más. Sin embargo, los investigadores no se dan por vencidos. El algoritmo se desarrollará aún más para que diferentes robots puedan entrenar al mismo tiempo en el mismo entorno de prueba. Tal vez algún día la inteligencia artificial se vuelva realmente inteligente.